Ante la falta de controles en internet el usuario está obligado a corroborar la información que pretende difundir a sus contactos, consideró El académico del Sistema de Universidad Virtual (SUV) de la UdeG, Gerardo Solís.

Agregó que identificar al autor de la información, verificar el sitio web del que proviene y confirmar su seriedad son criterios básicos que los usuarios de las redes sociales deben cumplir antes de compartir y reproducir noticias, de manera principal en momentos de crisis.

El también asesor de la licenciatura en Seguridad Ciudadana del SUV comentó que los diferentes ámbitos de gobierno tienen el reto de actuar con rapidez para desmentir la información no verídica y de mantener sus sitios web y redes sociales actualizadas.

“Para que cualquier información que corra en redes el Estado le dé seguimiento, con la finalidad de corroborarla, modificarla, si es información parcialmente cierta; y lo más importante: desmentirla si es fraudulenta o tiene el ánimo de causar caos”, apuntó.

A su vez, la académica del SUV, Rosalía Orozco Murillo, expresó que la responsabilidad del usuario es compartida, “no podemos difundir información sin saber de qué se trata”.

“A veces es muy fácil hacer un retuit o reenviar información en WhatsApp y no nos damos cuenta de qué tipo de contenido estamos redistribuyendo”.

La también jefa del Centro de Formación en Periodismo Digital del SUV subrayó que la red está llena de información “poco valiosa, publicada en sitios web falsos dedicados a distorsionar información, por lo que se aconseja verificar la dirección URL de la página, así como el nombre de quien tiene registrado dicho dominio, a través de herramientas como el sitio web https://who.is/”.

Manifestó que los usuarios buscan en fuentes alternativas a las oficiales “porque en momentos de crisis el Estado no comunica una postura clara, o porque que se encuentra en su discurso una realidad distinta a la que vive”.

“En algunos casos siguen con sus discursos de que todo está bien, que es por el bien de los ciudadanos, y obviamente los ciudadanos no creen eso, se pretende tranquilizar pero se logra un efecto contrario”, finalizó.